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El siamés, el gato perfecto para la familia.

21/07/2021 · Gatos

El siamés, el gato perfecto para la familia.

DE DÓNDE VIENE EL GATO SIAMÉS.

Este gato es el legendario del templo del rey de Siam.

El rey no solo apreciaba a los gatos por su exquisita belleza, sino que también se utilizaban como gatos guardianes.

Los siameses se encaramaban a las altas columnas que rodeaban el trono del rey si alguien amenazaba al rey, los gatos saltaban desde las columnas hasta el asaltante.

El tamaño de los siameses, su fuerza y su capacidad para saltar desde una gran altura, bastaban para derribarlo.

Arañaban la cara de la persona que quisiera hacer daño al rey de Siam.

Este felino doméstico de ojos cristalinos procede del antiguo reino de Siam, lo que hoy es Tailandia.

En sus orígenes fue muy querido por la familia real tailandesa, no en vano eran las únicas personas autorizadas a tener este minino como mascota.

Al gato siamés se le consideraba puro y sagrado, se creía que el animal recibía el espíritu de determinadas personas cuando fallecían y los ejemplares se paseaban a su aire por las estancias de palacio.

Los primeros gatos siameses que llegaron a Europa fueron un regalo del rey de Siam al consulado general inglés en Bangkok a finales del siglo XIX.

Estos primeros gatos siameses se llamaron Pho y Mia.

Eran una pareja de cría que Owen Gould introdujo en Inglaterra en 1884.

La hermana del señor Gould mostró los gatitos de Pho y Mia en la exposición de Londres que se celebró en el Palacio de Cristal en 1885.

En Estados Unidos, el primer gato siamés también fue un obsequio del rey de Siam a un amigo.

A finales de la década de 1890 y principios de la siguiente se importaron gatos siameses a Norteamérica desde el Reino Unido, Francia, Japón y Siam.

Los siameses siguieron siendo en cierta medida gatos poco comunes hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando en poco tiempo se convirtieron en la raza de gatos más registrada.

El gato siamés es, junto al persa, una de las razas de gatos más antiguas y conocidas.

Su origen se encuentra en el sudeste asiático, concretamente en Siam, que hoy en día pertenece a Tailandia.

Allí, el siamés era venerado como gato de templo.

Hacia finales del siglo XIX, los primeros ejemplares llegaron a Inglaterra, donde se comenzó la cría de esta raza.

En 1892 ya se estableció el primer estándar para los gatos siameses, pero la raza solo fue reconocida en 1949 por la Federación Internacional Felina (FIFe).

EL ASPECTO DE LOS GATOS SIAMESES.

Los gatos siameses son de tamaño mediano, poseen un cuerpo esbelto, piernas largas y patas pequeñas y ovaladas.

Cuando alcanzan la edad adulta, las hembras pesan entre 3 y 4 kg y los machos, entre 4 y 5 kg.

Su cabeza triangular se alarga mediante unas orejas erguidas, puntiagudas y con base ancha.

Los ojos almendrados de color azul intenso y ligeramente oblicuos son típicos de esta raza.

La cola es muy larga y estrecha en la base, aunque se va afinando aún más hacia la punta.

El cuerpo del gato siamés es más oscuro en las zonas donde la temperatura corporal es menor, en patas, cola, cara y orejas.

Esta característica se debe a un gen térmico que hace que los pigmentos se fijen en puntos más fríos.

El resto de su anatomía tiene una coloración clara.

Cuando nacen, los gatitos son totalmente blancos debido a la alta temperatura del cuerpo de la madre.

Los siameses son en parte albinos, lo que quiere decir que producen poca cantidad del pigmento melanina.

Es gracias a ello que adquieren su variación de color, el seal-point.

Este patrón es el responsable de una coloración negra genética en las extremidades, que se convierte en marrón oscuro debido al gen «cs» de los siameses.

La coloración de las áreas oscuras no sucede enseguida, sino tan solo algunas semanas después del nacimiento.

El resto del pelo es de color blanco o tonos crema.

Esta raza tiene un pelaje muy corto, fino, brillante, sedoso y pegado al cuerpo y, además, apenas posee manto inferior.

Volviendo a ámbitos más terrenales, dentro del gato siamés se distinguen dos variedades: el tradicional o thai y el moderno.

El primero posee unos rasgos redondeados y es de menor tamaño que el moderno, de cuerpo más delgado y cara afilada.

En cuanto observes miembros de cada una de las categorías los vas a distinguir a la perfección.

Como característica curiosa, te contamos que las zonas de su cuerpo que son oscuras; orejas, cara, patas y cola, tienen menor temperatura que las claras.

Esta condición se debe a un gen térmico que hace que los pigmentos se fijen en las zonas más frías de su anatomía.

Cuando nace, el gato siamés es totalmente blanco ya que ha estado alojado calentito en el interior del cuerpo de la madre.

El siamés, el gato perfecto para la familia. - Imagen 1

COMPORTAMIENTO DEL GATO SIAMÉS.

Esta raza es muy apegada y se deja adiestrar por los humanos hasta cierto nivel.

Estos gatos solo aprenden cuanto quieren, y no dudarán en sacar las uñas a quien intente enseñarles algo con violencia.

Cariñoso con todos los miembros de la familia y sociable con las personas, el gato siamés busca la compañía de sus dueños, disfruta jugando con ellos y, aunque no lo entendamos, emite una gran variedad de maullidos para comunicarse con nosotros.

Si no le haces caso, se deprimirá.

Odia la soledad y no soporta la indiferencia.

Su inteligencia y carácter bondadoso lo convierten en el gato perfecto para una familia.

Los siameses son unos mininos muy sociables y con una necesidad elevada de participación.

Además, se comunican mucho y son dueños de una voz fuerte.

Si algo no va con ellos, lo dirán por todo lo alto, razón por la que se les considera especialmente asertivos.

A los gatos siameses les encanta estar acompañados de personas y aprecian mucho los mimos de sus dueños.

Si se les deja demasiado tiempo solos, el aburrimiento se apoderará pronto de estos astutos felinos.

En caso de que tu minino no pueda salir de casa, debes ofrecerle suficientes opciones para entretenerse como, juguetes de inteligencia.

Los siameses son muy afables y pueden vivir en pareja sin problemas.

Son capaces de entretenerse el uno al otro durante horas y limpiar su pelaje mutuamente.

También son unos gatos adecuados para sacar a pasear con una correa, siempre y cuando se les haya acostumbrado de pequeños a este accesorio y se haya practicado algunas veces por casa antes de la primera salida.

El gato siamés es bastante activo, le gusta jugar y si se aburre puede hacer alguna que otra trastada en casa.

También es cariñoso y sociable, un buen compañero de grandes y pequeños que se deprimirá si no le prestas la atención que demanda. Por cierto, es un gran maullador que emite diferentes tipos de sonidos.

El siamés, el gato perfecto para la familia. - Imagen 2

CON UNOS CUIDADOS ADECUADOS, LOS GATOS SIAMESES PUEDEN VIVIR AL MENOS 14 AÑOS.

Gracias a su pelaje corto, los siameses no requieren cuidados complicados.

Es suficiente con cepillar su pelo de vez en cuando para retirar los pelos sueltos.

Debido a que su capa inferior de pelo es prácticamente inexistente, los lugares fríos y húmedos no son sus preferidos.

Asegúrate de que la temperatura de tu casa no sea demasiado baja.

Si tu gato siamés vuelve mojado de su paseo por el exterior, es preciso que lo seques bien.

Estos pequeños felinos adoran el calor, por lo que es muy probable que busquen un huequecito en el radiador o en otros sitios cálidos de la casa.

A tu siamés le encantará tener a su disposición una manta térmica.

Evita exponerlo a las corrientes de aire.

Los gatos siameses son muy sociables y afectuosos, por eso tiene sentido que convivan con otros de su especie.

Tener dos siameses conlleva la ventaja de que estos disfrutan limpiándose mutuamente, por lo que nuestro trabajo con ellos es aún menor.

Dado que también gozan de la compañía de las personas, precisan que se les dedique el tiempo suficiente para jugar con ellos y mimarlos.

Para que tu gato pueda desfogarse de la forma debida, has de colocar algunos muebles rascadores por tu casa.

Se sobrentiende la necesidad de contar con un rascador con varios niveles, ya que a los mininos les encantan los sitios elevados.

Deberías dejarlos salir de casa para que se muevan y se entretengan de manera suficiente.

Puedes asegurar tu balcón con una red para gatos.

Si deseas que los paseos con tu siamés sean lo más agradables posible, debes acostumbrarlo a la correa lo antes que puedas y practicar en casa antes de salir por primera vez para que no se lleve sorpresas desagradables.

El siamés, el gato perfecto para la familia. - Imagen 3

LA MEJOR ALIMENTACIÓN PARA TU GATO SIAMÉS.

Con respecto a la alimentación del gato siamés, se puede afirmar que no es muy exigente.

El pienso y la comida húmeda de alta calidad y con un contenido elevado de carne son idóneos, los puedes encontrar en nuestra tienda Glu Glu Pet.

También existen alimentos creados especialmente para los gatos siameses, como el pienso Royal Canin Siamese Adult. Es importante que la comida preparada que le ofrezcas a tu minino no contenga conservantes, potenciadores del sabor ni otros aditivos parecidos.

En cuanto a la cantidad de comida correcta para los gatos siameses, no es posible establecer unos estándares.

Existen muchos factores que influyen en la alimentación de estos pequeños felinos, como la edad y el estado de salud.

Para cuidar su hidratación, es importante ofrecerle siempre a tu gato siamés suficiente agua fresca.

Evita darle leche de otros animales porque los gatos son intolerantes a la lactosa y, en algunos casos, puede causarles graves problemas digestivos.

La leche para gatos tiene una composición especial que es bien tolerada por estos felinos, y es un tentempié ideal.

LA REPRODUCCIÓN DE LOS GATOS SIAMESES.

Los gatos siameses alcanzan la madurez sexual entre los 4 y los 6 meses de edad.

Este felino doméstico alcanza pronto la madurez sexual, tiene una gran actividad sexual y puede tener camadas muy numerosas.

Su celo es muy intenso y se caracteriza por fuertes maullidos y marcajes.

Como siempre, te recomendamos esterilizar a tu mascota para evitar crías no deseadas y el consiguiente riesgo de abandono.

La gestación dura entre 63 y 69 días y la mayoría de las camadas constan de 4 a 6 crías.

Los gatitos nacen con el pelo claro y después de un par de días se colorean las extremidades.

El gato siamés es sexualmente muy activo, alcanza la madurez sexual muy pronto y puede tener camadas numerosas.

El celo de este felino es muy intenso y se caracteriza por maullidos especialmente escandalosos y marcajes.

Después de una semana, los dulces mininos abren los ojitos.

Los gatitos deberían permanecer junto a la madre, al menos, hasta cumplir las 12 semanas de vida.

Este periodo es cuando los pequeños aprenden a socializarse y adquieren otros conocimientos importantes de la madre.

También es esencial que exista un cierto periodo de descanso entre las camadas.

El siamés, el gato perfecto para la familia. - Imagen 4

ENFERMEDADES DE LOS GATOS SIAMESES.

Los gatos siameses padecen con frecuencia enfermedades hereditarias causadas por la cría.

Entre ellas, encontramos la atrofia de la retina que, en el peor de los casos, puede causar ceguera.

Adicionalmente, se encuentran casos de enfermedades cardiacas, trastornos metabólicos y cáncer; tumores en las glándulas mamarias.

Tampoco es raro que los gatos siameses padezcan endotropía, también conocida como estrabismo convergente, y nistagmo.

Algunos ejemplares de esta raza presentan nudos en la cola producidos por la alteración de los cartílagos del esternón.

Se cree que la deficiencia de melanina se debe al albinismo parcial de los siameses.

Es importante visitar a tu veterinario de confianza para tomar las medidas preventivas apropiadas.

Otro dato anecdótico de este minino es que en sus inicios solía ser estrábico, situación que hoy en día puede repetirse pero en menor medida debido a los cruces selectivos.





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